Un ejemplo de engaño

Todos conocemos las patatas Lays “artesanas”. Algo conocido por muchos pero no por la mayoría es que tuvieron que cambiar el nombre por el de “artesancis”. La razón es simple, algo producido industrialmente en esas cantidades es casi imposible de producir artesanalmente, la producción no es artesanal. Ya en 2003 perdieron un juicio, ya que, en aquel momento, el aceite de oliva era añadido a las patatas después de que estas se frieran, aunque las palabras exactas de la sentencia eran  “los actos de engaño al consumidor derivados de la evocación del aceite de oliva como componente esencial de un producto en el que no tiene en realidad ese carácter”.

       

La cuestión es que siempre se nos anda engañando, en el ejemplo de este producto, primero fue con el aceite y ahora es con el nombre, que si uno no se fija bien no se da cuenta de que se le intenta vender un producto como si fuera algo que no es.

Asirio

 

Una respuesta a “Un ejemplo de engaño

  1. Tienes toda la razón! Nos timan en todo. Fiájte también como las gastan en Alcampo http://hartadealcampo.wordpress.com/

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